martes, 19 de junio de 2012

6 CAMBIOS PARA UN MEJOR ESTADO DE SALUD


Muchas veces sentimos como lejano o imposible modificar nuestra alimentación actual en busca de unmejor estado de salud y de la normalización del peso corporal.
Empezar puede hacerse complicado cuando son muchos los aspectos para trabajar, pero si lo hacemos gradualmente, con seguridad vamos a ir ganando salud y nos costará menos esfuerzo lograrlo. 
La propuesta es tomar como punto de partida los seis cambios que se presentan a continuación con la idea de empezar solo por uno de ellos, continuándolo durante un período de tiempo hasta sentir que ya forma parte de un nuevo y mejor hábito alimentario. Así sucesivamente, con cada cambio que incorporemos iremos sumando salud en pro de una mejor calidad de vida.
Cambios:

-Identificar todos los alimentos con alto contenido de azúcar que consumimos para disminuir la frecuencia de consumo
-Optar por alimentos fuentes de carbohidratos no refinados
-Aumentar el consumo de proteínas de origen vegetal
-Lograr buen sabor con menos sodio
-Consumir más vegetales en almuerzos y cenas
-Incluir las frutas entre comidas

Identificar todos los alimentos con alto contenido de azúcar que consumimos y disminuir la frecuencia de consumo
Es simple darnos cuenta del agregado de azúcar cuando endulzamos una infusión, pero cuando consumimos productos de pastelería como budines, tortas, facturas, pepas, galletitas, alfajores, postres, helados, golosinas, bebidas azucaradas, entre otros, muchas veces estamos ingiriendo altas cantidades de azúcar.
La recomendación de los profesionales de la salud, pasa por comprender que si son sabrosos y forman parte de nuestra cultura alimentaria, podremos tenerlos en cuenta pero consumiéndolos de forma esporádica, en situaciones especiales: una salida, una fiesta, un cumpleaños, uno de los días del fin de semana teniendo en cuenta el tamaño de la porción, de esta manera podremos prevenir enfermedades y sin prohibiciones, que solo nos conducen a tener una mala relación con el alimento.
Este cambio contribuye a disminuir el sobrepeso, prevenir enfermedad cardiovascular.
Optar por CH no refinados
Preferir el consumo de los granos en su versión integral o enteros, y las harinas integrales o con agregado de salvado. 
Al consumir el grano entero, incorporamos minerales, proteínas, vitaminas y fundamentalmente fibras, nutriente que contribuye a la prevención de cáncer de colon, brinda mayor sensación de saciedad posterior a la comida, contribuye a controlar el valor de glucosa en sangre y el peso corporal.
Elegir por ejemplo, arroz integral grano largo o el yamaní, trigo burgol para ensaladas, panes y galletitas integrales, amasados con el agregado de semillas, legumbres varias, entre otros.
Aumentar el consumo de proteínas de origen vegetal
Como las que aportan los cereales y las legumbres al combinarlos.
Estas proteínas, a diferencia de las de origen animal, no están asociadas a grasas saturadas, que en exceso, son formadoras de placas en los vasos arteriales generando complicaciones para la salud cardio y cerebro vascular y por otra parte contribuyen al aporte de fibra.
Podremos incluir estos alimentos en ensaladas tibias, en guisos, guarniciones, hamburguesas integrando arroz yamaní, garbanzos y arvejas, procesar legumbres para obtener pastas para untar o purés calientes.
Más sabor con menos sodio
Decidirnos a llenar nuestra alacena con variedad de hierbas y especias para emplearlas en todas las comidas, nos permite tenerlas presentes al momento de condimentar los platos disminuyendo el uso de la sal. 
Algunos métodos de cocción potencian el sabor de los alimentos, por ejemplo: saltear, asar y grillar.
Con este cambio contribuímos a prevenir enfermedades cardio y cerebro vasculares, al mismo tiempo que evitamos la retención de líquidos.
Consumir más vegetales en almuerzos y cenas
Intentar incluirlos en preparaciones variadas, calientes, tibias, frías, en salteados, en rellenos, en purés, grillados, al horno, en forma de lasaña, en ensaladas, como plato principal o como guarnición. 
Los vegetales aportan sustancias protectoras (polifenoles) de enfermedades cardiovasculares, de ciertos tipos de cáncer, aportan vitaminas antioxidantes como la C cuando los consumimos crudos y beta carotenos, aportan fibras, dan saciedad y volumen a las preparaciones, permitiendo controlar el peso corporal.
Es mucho más simple que lo que pensamos el tenerlos presentes en forma diaria, hay gran variedad de colores y sabores en el mercado.
Incluir las frutas entre comidas
Muchas veces dejadas para el final de las comidas principales como postre, pero a veces nos saciamos lo suficiente en el almuerzo, en la cena, y no nos quedan ganas de sumarlas al menú. Es interesante tenerlas en cuenta para dos momentos de colación al día, y sumar alguna más en el desayuno.
Aportan vitaminas, fibras, y una cantidad de carbohidratos simples que nos dan la energía suficiente para llegar sin tanto apetito a la próxima comida.
Es importante que los alimentos que seleccionamos y compramos en el mercado, y la diversidad o variedad de ingredientes que sumamos a nuestra alimentación diaria estarán estrechamente ligados a evitar carencias y excesos, ya que en la variedad encontraremos el equilibrio de nutrientes.

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