martes, 19 de junio de 2012

CAMINAR, PUEDE SER LA ELECCIÓN PARA MOVERTE


La actividad física planificada y constante nos conduce en buena parte a mejorar nuestro estado de salud.
Para ello, no es necesario realizar prácticas agotadoras en gimnasios o aprender algún deporte
.
Caminar puede ser la actividad física elegida. Es simple y no requiere de inversión económica, más que el tiempo que le dedicamos.

La caminata es considerada un ejercicio aeróbico. Su práctica regular permite:
*La reducción de la masa grasa corporal y el control del peso.
* Aumentar el ingreso de oxígeno a las células permitiendo un buen trabajo cardíaco y respiratorio.
* Tonificar los músculos.
* Mejorar el estado de ánimo como cualquier actividad física.
* Practicarla a cualquier edad.
Un aspecto interesante es la libertar de cambiar esenarios ya que permite variar la zona y elegir el lugar que mas nos plazca para realizarla. Para evitar la monotonía, se puede cambiar de circuito y caminar por lugares diferentes, incluso elegir aquellos caminos que presenten subidas y bajadas para lograr un mayor gasto energético.

Es importante contar con un buen calzado para realizarla, el cual debe ser cómodo para evitar lesiones, permitir mantener la postura y lograr un mejor trabajo muscular.

La relajación del torso con una contracción leve del abdomen, será muy importante para no cargar tensiones en la columna durante la caminata. Iniciar lento, luego incrementar en velocidad para terminar nuevamente lento de modo de poder lograr la recuperación de la respiración y proteger la función cardiovascular.

El tiempo que dure la caminata y la frecuencia semanal deberá ir progresando a medida que nos adaptamos a esta actividad.
Aunque parezca simple, siempre será preferible consultar al médico antes de iniciar esta o cualquier otra actividad física.
Como ideal podemos caminar todos los días 45 minutos llegando a este tiempo en forma progresiva. Con un paso firme y buen ritmo, para evitar que se agitación o fatiga estaremos en el camino correcto para mejorar la salud.

Importancia de la actividad física para la salud cardiovascular


Actividad física puede referirse a la acción de caminar en forma continuada y a un ritmo moderado, al andar en bicicleta, a bailar, a nadar, o a realizar cualquier ejercicio que nos permita poner el cuerpo en movimiento, generando un consumo elevado del nivel de oxígeno y beneficiando al sistema cardiovascular.

El Dr. Roberto Peidro, médico cardiólogo especialista en medicina del deporte y miembro de la Fundación Cardiológica Argentina señala que los beneficios del ejercicio físico no sólo están relacionados con el cuidado de la salud y del corazón, sino que las personas que siguen un estilo de vida activo se sienten mejor y producen en su cuerpo una resistencia superior ante las distintas agresiones que provocan la vida y el paso de los años. Por otra parte indica que el sedentarismo es un factor de riesgo para la aparición de enfermedades cardiovasculares y recomienda para el tratamiento a las actividades físicas programadas.
El movimiento físico, al actuar sobre el corazón y sobre los vasos sanguíneos es uno de los factores más eficaces para cuidar nuestra salud cardiovascular. En las personas que ya han sufrido un problema cardíaco, el ejercicio colabora en el tratamiento y mejora la calidad y cantidad de los años vividos, sostiene el Dr. Peidro.

La presión arterial elevada, el LDL colesterol (malo) por encima de los valores máximos, el sobrepeso y el sedentarismo, son factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad cardiovascular. La práctica de ejercicio físico contribuye a su prevención, ya que ayuda a normalizar la presión arterial y los valores de colesterol en la sangre, por otra parte, la actividad física regular y sostenida en el tiempo, favorece el mantenimiento de un peso saludable.

Será prudente antes de comenzar con un plan de actividad física, realizar la consulta previa con el médico especialista para adecuar el tipo de ejercicio y la frecuencia de su práctica a fin de generar los beneficios esperados.

La actividad física actúa como un factor de protección para la salud y por ello es importante que se pueda mantener a través del tiempo. Caminar, correr, nadar, bailar, lo importante será moverse.


ARANDANOS, PEQUEÑOS PERO PROMETEDORES


Conocidos también como frutos del bosque, blueberrys, muérdanos, cranberrys o arándanos rojos. Son carnosos y con un simple lavado ya pueden consumirse.
Si bien su cultivo es originario de Norteamérica, hoy se lo produce con mucho éxito en nuestro país, chile y algunos países de Europa.
Revalorizado en la actualidad, dada la tendencia de consumo a preferir alimentos naturales, sanos y nutritivos, se lo consigue en verdulerías, supermercados, congelados, en almíbar y en diversos productos industriales: como jugos, mermeladas, muffins, barritas de cereal, galletitas, salsas entre otros.
Dentro de las propiedades nutricionales más destacadas se encuentra el contenido en ácido elágico.
Una sustancia química que en las plantas cumple una función de protección frente a diferentes agresores, y en nuestro organismo esta implicado en la inhibición de ciertos compuestos relacionados con la aparición de cáncer.
Como muchas otras frutas, tienen un elevado contenido en vitamina C, potasio y fibra, por lo tanto participa en brindar saciedad y beneficia la función intestinal.
Una virtud medicinal de este fruto es su participación en la prevención de infecciones urinarias, y cuando se hacen presentes, actúa desinflamando las vías.
Un componente destacado de los arándanos son las antocianinas, pigmento que otorga la coloración violácea. A su vez, posee propiedades antioxidantes, es decir, que logran absorber los radicales libres implicados en el daño de las células, retrasan los cambios que conducen a un envejecimiento prematuro, físico y mental, y por otra parte, evitan la oxidación del colesterol malo inhibiendo se deposite en los vasos arteriales.
Otros estudios señalan su eficacia para regular la presión arterial, reducir los triglicéridos (grasas en sangre), aumentar el colesterol HDL, conocido como colesterol bueno.
El consumo de arándanos puede contribuir dentro de una alimentación saludable, a la prevención de las enfermedades cardiovasculares.
Si bien todas las frutas son importantes tener en cuenta a este pequeño fruto rojo será bueno para nuestra salud. Si lo consumimos fresco, deshidratado, o en forma de jugo, podremos obtener muchos beneficios y disfrutar de su sabor dulce y ligeramente ácido.

BAJAR DE PESO SIN DESCUIDAR LA SALUD


Como punto de partida la consulta con un profesional de la salud especializado en el tema contribuirá a definir un peso saludable y posteriormente y en forma conjunta, los objetivos y metodología para cada persona en particular.
Es importante que estemos dispuestos a lograr un cambio en el estilo de vida que nos condujo al exceso. Seguramente tengamos que revisar la elección del tipo de comida, la cantidad, los métodos de cocción, la actividad física que realizamos, la forma de comer, entre otras cuestiones.
Empezar de esta manera ayudará a evitar frustraciones. Lograr un peso saludable y estable requiere de esfuerzo, voluntad, paciencia y motivación personal, lo que poco a poco nos conducirá a tener una mejor calidad de vida.
Bajar los kilos de exceso de manera rápida, no nos permite acostumbrarnos a una nueva forma de alimentarnos. Con un descenso progresivo logramos ir adoptando nuevos hábitos, más saludables y perdurables en el tiempo.
El peso que observamos en la balanza es la suma de todos los componentes corporales; el agua, los huesos, la masa muscular, los órganos, y también del tejido adiposo.
Lo que buscamos cuando queremos adelgazar es disminuir la grasa corporal, pero sin perder la masa muscular y el agua.
La masa muscular nos protege y previene enfermedades cardiovasculares.
El agua permite que todas las reacciones químicas que suceden en el organismo puedan llevarse a cabo.
Dietas de muy bajo valor calórico y sin control nutricional pueden conducirnos a la pérdida de músculo y de agua generando consecuencias negativas para la salud. 
En cualquier plan para bajar de peso debemos comer, como primer principio. No es correcto saltear las  comidas principales, e idealmente no hay que esperar más de cuatro horas entre cada una.
Se deben incorporar con los alimentos todos los nutrientes esenciales, los carbohidratos, las proteínas, las grasas, las vitaminas y los minerales. Consumir alimentos de todos los grupos, como los cereales integrales y subproductos, las legumbres, semillas, los lácteos descremados, las carnes magras, rojas y blancas, el pescado, los huevos, los aceites crudos y los frutos secos.
No es bueno clasificar a los alimentos en permitidos y prohibidos, ya que todos los alimentos se podrán consumir dentro de una dieta variada y adecuada al plan. Esto permite generar una buena relación con el alimento y evitar estados de ansiedad que se generan justamente cuando existen los restringidos y permitidos.
Consultar siempre con un nutricionista o médico especializado. Las dietas no pueden ser estándares, ya que no todas las personas comen los mismos alimentos, ni viven del mismo modo. Buscar asesoramiento personalizado y profesional.

LO BUENO DE COMER MANZANAS!


Así como lo indica la Organización mundial de la salud es importante consumir al día 5 porciones entre vegetales y frutas.
La manzana es una de las frutas más versátiles en la cocina, y a su vez la más simple de transportar y consumir en cualquier ocasión.
Comer dos manzanas al día, puede ayudarnos a proteger la función cardiovascular. Esto es así porque contiene unas sustancias denominadas flavonoides que en el organismo desempeñan una función antioxidante contribuyendo a evitar los depósitos de placas en los vasos arteriales.
Por otra parte esta fruta, al igual que la banana, contiene potasio, un mineral que permite regular la presión arterial cuando se encuentra elevada, a su vez brinda fibras que permiten regular la llegada de glucosa a nuestra sangre y limitar la absorción de grasas y colesterol.
Los ácidos orgánicos que se encuentran en la manzana regulan nuestra flora intestinal beneficiando el crecimiento de bacterias benéficas.
Las manzanas pueden emplearse en preparaciones dulces como saladas algunas propuestas de preparación son:
Combinadas con arroz, cubitos de pollo, pepinitos en vinagre en ensaladas frías. Ralladas en rellenos de aves. Cocidas al horno, ahuecadas y rellenas con canela, azúcar negro, nueces procesadas y vino blanco. En budines y tortas, dando humedad y permitiendo reemplazar la manteca que suelen llevar estas masas por la misma cantidad de fruta rallada. En tartas invertidas, en strudel, en empanaditas dulces. En licuados, combinadas con ananá y lima. En purés, como guarnición de carnes de cerdo, aves y cordero.
Son muchas las posibilidades que nos brinda el empleo de esta fruta. Recordar  no cocinarlas si queremos aprovechar su contenido en vitamina C.

EL MATE CEBADO, MUCHO MÁS QUE UNA COSTUMBRE


La yerba mate es una planta originaria de Sudámerica. La Ilex Paraguariensis, su nombre científico, fue uno de los alimentos básicos consumidos por los Guaraníes. En la actualidad su popularidad alcanza a todo el mundo.
Para muchos tomar mate es un ritual que se comparte con al menos una persona más, el que ceba. Para otros, el mate es la infusión infaltable que despierta a la mañana, o la infusión que  acompaña todo el día.
Las formas de consumo son variadas y se relaciona con las costumbres adquiridas. Entre las más habituales, figuran: el mate cebado amargo, con azúcar, con edulcorante, con cascaritas de naranja, con cascaritas de limón, con café, en verano suele consumirse frío, también es muy popular el mate cocido solo o con leche.
Más allá de la cuestión social, el consumo de yerba mate genera muchos beneficios para la salud.
En su composición nutritiva se pueden destacar algunos micronutrientes antioxidantes como la vitamina C y los beta carotenos, de todos modos, estos nutrientes se encuentran distribuídos ampliamente en el grupo de los vegetales y las frutas.
Otras vitaminas de interés son las del grupo B, las que participan en la liberación de la energía contenida en los alimentos y su posterior aprovechamiento en el organismo.
También se encuentran minerales como el sodio, en baja proporción, el potasio y el magnesio, los que contribuyen al cuidado de la salud cardiovascular, cobre, calcio, hierro y el zinc, junto con el selenio participan en el cuidado de nuestro sistema de defensas.
Otro grupo de sustancias son las xantinas, familia a la que pertenece la cafeína, compuesto que estimula el esfuerzo físico e intelectual, nos mantiene en estado de alerta y favorece la eliminación de líquidos. Estas sustancias estimulantes también aumentan la secreción ácida en el estómago, lo que puede irritar la mucosa y causar inflamación agravando un estado previo.  En 100 gramos de yerba mate se consiguen extraer aproximadamente 300 mg de cafeína, límite máximo del consumo definido por la Organización Mundial de la Salud. El contenido en cafeína variará según el proceso de elaboración de la bebida.
Además contiene saponinas, sustancias  con actividad hipocolesterolemiante las que favorecen la disminución del colesterol de los alimentos, impidiendo parcialmente su absorción.
La yerba mate contiene, así como otras especies vegetales, un grupo de sustancias llamadas polifenoles, las que participan en proteger a las células de la oxidación, daño o deterioro, previniendo algunas enfermedades crónicas, como las cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer, como así también contribuyen a mantener en estado óptimo las defensas.
Según sostiene el Instituto Nacional de la Yerba Mate, el potencial comercial de la yerba mate es ilimitado, teniendo en cuenta el creciente consumo de productos sanos y naturales en todo el mundo.
En nuestro país, según datos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria las provincias de Misiones y Corrientes poseen características geográficas y climatológicas ideales que colocan a La Argentina como el principal productor mundial de yerba mate.

EL HUEVO, SALUDABLE Y CON POCAS CALORÍAS



El huevo es un alimento que durante muchos años tuvo mala fama, y que aún se lo mira con cierta desconfianza a pesar de que son innumerables los estudios que muestran los beneficios de su consumo.
Desde hace más de 10 años se lo denomina como un alimento funcional, ya que su consumo se relaciona en forma directa con un beneficio para nuestra salud, cuando se incluye dentro de una alimentación variada.
El valor nutricional del huevo radica en algunos de sus componentes nutritivos:


Dentro de las vitaminas se encuentran
La A:
-Participa la reproducción
-En el desarrollo fetal,
-En el crecimiento,
-En la respuesta inmune.
-Además es esencial para la conservación de los tejidos y el ciclo visual, para el cual participa también su contenido en betacarotenos.
Vitaminas del grupo B (1, 2, 6, 12):

-Como función general el grupo B permite la utilización correcta de la energía contenida en los alimentos.
Vitamina E:
-Cuya función más importante en actuar como antioxidante
Vitamina D:
-Se encuentra poco distribuida en los alimentos siendo el huevo uno de los pocos que la contiene, y entre otras funciones, su consumo se relaciona con la modulación de nuestro sistema inmune. 
En cuanto a los minerales más importantes contiene:
-Ácido fólico, hierro, selenio y zinc.
Su riqueza en proteínas ha sido tal vez siempre su mayor valor, las que se encuentran contenidas en la clara, aportan todos los aminoácidos esenciales.
Por la cantidad y calidad de este nutriente, el consumo de huevo permite retrasar y mantener la masa muscular que comienza a disminuir a partir de los 40 años, proceso que se denomina sarcopenia. En este sentido no solo es ideal para los más chicos, sino también para los adultos mayores.
La fracción grasa del huevo, formada por colesterol y grasas saturadas e insaturadas, ha sido motivo de desechar la yema durante muchos años.
Científicamente se ha comprobado que no aumenta el colesterol sanguíneo.
Por otra parte, la fracción grasa se encuentra en un equilibrio benéfico para nuestra salud, que permite contrariamente se pensaba años atrás, cuidar la salud cardíaca y vascular. Además el huevo no contiene grasas trans, que junto con las saturadas, son las más implicadas en las enfermedades cardiovasculares. 
Otra sustancia contenida en el huevo es la colina, muy importante para mujeres embarazadas, ya que participa en el desarrollo del cerebro, en la conducción de las señales nerviosas y en la memoria del bebé.
Un huevo al día, sin considerar los contenidos en productos amasados y pastas, siempre dentro de una alimentación variada, incluso para quienes buscan bajar de peso, es muy recomendable ya que aporta muy pocas calorías, solo 75 por unidad, tiene un alto valor de saciedad y se complementa muy bien con otros alimentos.
Algunos datos para su conservación: 
-Se deben guardar sin lavar en la heladera y de esta manera, duran aproximadamente un mes.
-Se lavan solo antes de cocinar, para no quitarle su barrera protectora y evitar contaminaciones con los microorganismos del medio ambiente. 
-Una vez cascado, se pueden guardar hasta 3 días en la heladera.
-Cocido dura hasta 5 días en la heladera.
-Congelado dura hasta 6 meses en el freezer.